Cambiar una bañera por una ducha es una de las reformas más populares y prácticas en los hogares hoy en día. Aquí te doy un resumen de los puntos clave y consejos para lograr que este cambio sea un éxito:
1. Contrata profesionales especializados
Es fundamental contar con una empresa especializada en baños para asegurar que el proceso sea eficiente, rápido y sin sorpresas. Empresas como Duchavida ofrecen disponibilidad de productos, equipos de trabajo inmediatos, asesoría gratuita, y garantizan la obra en un día.
2. Ventajas del cambio
- Aprovechamiento del espacio: Las duchas permiten más movilidad y mejor organización del espacio en baños pequeños.
- Mayor seguridad: Los platos de ducha actuales, especialmente los de carga mineral, son antideslizantes, lo que reduce el riesgo de accidentes.
- Accesibilidad: Ideal para personas con movilidad reducida, ya que el acceso es más fácil.
- Ahorro de agua: Las duchas cortas son más sostenibles.
- Revalorización del hogar: Una reforma de baño puede aumentar el valor de la vivienda hasta un 30%.
- Modernización del baño: Actualizar a una ducha puede transformar completamente la apariencia de tu baño.
- Rapidez y economía: Es una de las reformas más rápidas y económicas. Con empresas expertas, puedes tener tu baño listo en un solo día.
3. Materiales a elegir
Al cambiar una bañera por una ducha, la elección de los materiales es clave para conseguir funcionalidad y estética. A continuación, se destacan las opciones más recomendables:
- Plato de ducha:
- Los platos de carga mineral son la mejor opción por su resistencia, su propiedad antideslizante y su fácil mantenimiento.
- Son duraderos y permiten personalización, ya que se pueden hacer a medida, optimizando el espacio disponible en el baño. Además, hay una amplia variedad de colores y acabados para adaptarse al estilo del baño.
- Mampara:
- Para baños pequeños, las mamparas transparentes son ideales, ya que generan una mayor sensación de amplitud.
- Existen diferentes tipos de apertura:
- Correderas para ahorrar espacio.
- Abatibles o plegables si se dispone de mayor área o se busca una apertura más completa.
- Si prefieres privacidad, puedes optar por mamparas con zonas serigrafiadas, que ofrecen mayor intimidad sin sacrificar luminosidad.
- Revestimientos:
- Para las paredes de la ducha, la cerámica es una elección excelente por ser resistente a la humedad y fácil de limpiar.
- Jugar con los contrastes en los diseños o colores puede dar un toque decorativo interesante.
- En baños pequeños, los tonos claros en los revestimientos aportan luminosidad y una sensación de mayor espacio.
- Grifería:
- Para la ducha, puedes elegir entre diferentes tipos de grifería, como los mezcladores monomando o termostáticos.
- Los monomando permiten ajustar fácilmente la temperatura y el caudal con un solo mando, mientras que los termostáticos mantienen la temperatura constante, lo que mejora la comodidad y ahorra agua.
- También puedes considerar opciones de grifería empotrada, que queda integrada en la pared, aportando un estilo moderno y minimalista. Si prefieres algo más lujoso, puedes optar por columnas de ducha con efecto lluvia o con hidromasaje.
4. Proceso de obra
- Retirada de la bañera
- Adaptación de fontanería: Los puntos de agua deben ajustarse a la nueva altura de la ducha.
- Instalación de plato de ducha y grifería.
- Alicatado: Puedes optar por alicatar solo la zona de la ducha o todo el baño si deseas una reforma más integral.
- Instalación de mampara.
5. Detalles finales
- Accesorios: Puedes añadir elementos como barras de apoyo, cestas o estantes para mayor funcionalidad.
- Servicio postventa: Es recomendable contar con un servicio que te garantice la asistencia ante cualquier duda o problema tras la obra, como el que ofrece Duchavida con dos años de garantía.
Con estos consejos, tu cambio de bañera a ducha será un proceso sencillo y con excelentes resultados, tanto en funcionalidad como en estética.


